“Una clínica excelente” Laura L.

El trato de los doctores siempre fue ejemplar, muy amables y cariñosos, lo cual fuer muy efectivo ya que para cualquier preadolescente o adolescente es dura la experiencia del aparato y, en general, mucha gente teme al dentista. Yo, gracias a ellos, nunca tuve miedo a venir, siempre contenta por sus ánimos, prometiéndome una bonita sonrisa, lo cual han cumplido, y animándome a seguir sus consejos y el tratamiento.

Siempre los he considerado mis dentistas, aunque sean ortodoncistas. Me cuidaron y han mejorado mucho mi vida, veo a gran cantidad de personas acomplejadas con su sonrisa (mi madre por ejemplo) y yo creo que sonreír nunca debería dar miedo. Así. yo doy gracias por mi sonrisa actual, por reír sin miedo y estar a gusto conmigo misma, te cambia totalmente la vida. Además de su trato, amistad, cariño y cercanía con la que he crecido estos casi 10 años, ella, la doctora Alijarde aún me reconoce y yo a ella, la veo tan guapa y joven como siempre aunque ella comenta que yo he crecido mucho.

También he visto por suerte o por desgracia jubilarse al doctor Alijarde, su padre, de quien también guardo buenos recuerdos y a quien tengo mucha estima. Por último, mencionar que aunque ha cambiado sigue siendo una clínica excelente. Laura L.